Friday, July 23, 2004

[ Felicidad Bajo Cero ]

Estoy en Santiago. En Ñuñoa para ser más exactos. Tomo Coca-Cola.

Yo no sé muy bien estar con una persona. Tampoco tengo un carácter tan terrible. No sé bien lo que pasa pero mejor describirè la sensación: siento un tic tac en la garganta, quiero estar en muchas partes a la vez, se me repiten tres o cuatro frases (2 buenas y 2 malas), mi mente quiere centrarse, pero siempre se detiene en la misma persona y tengo unas ganas tremendas que todo fuera más simple.

¿Por qué fucking razón me sale todo mal? Siempre hago lo inadecuado o pregunto lo que no tengo que preguntar o digo algo pesado.

Y lo único que quiero es:

1. Que me quieran, de a poquitito.

2. Que me dejen hacer cariño.

3.  Que me hagan cariño.

4. Compartir cositas (música, discos, sueños, peliculas, paseos)

 
No tengo mi vida hecha. Tengo 24 años y me pesan y nunca antes me habìa pesado eso. Y tampoco veo que sea tan imposible quererme. Porque yo quiero. Y estoy seguro. Con mis tonterìas y todo, yo realmente puedo hacer cosas grandes y hacer feliz a la otra persona, pero no quiero el fantasma de la duda, o del abandono, o de las promesas rotas.

Lo único que quiero mañana es empezar de nuevo, que me abracen, que me hagan sentir seguro y que las promesas sean lentas, de apoquito.

Quiero que sea mañana.